Blog de Nacho Rivas

Por si le sirve a alguien

Reforma que algo queda

Comparto en este post, un extracto del prólogo que hice para el libro de mi amigo de Chiapas, Francisco Oliva, “El poder de la acción” que está cercano a salir publicado. En el libro se analizan facetas de la reforma educativa mexicana y en particular, en el Estado de Chiapas. En tiempos como estos, no está de más hacer un repaso de qué hablamos cuando hablamos de Reforma educativa. Más aún teniendo en cuenta la que nos ha caído en España con el arrebato de Wert, que se alinea con las propuestas neoconservadoras y neoliberales más duras.

Unknown

Reforma que algo queda

Las reformas en los sistemas educativos modernos parece que se han convertido en una constante, al menos desde la posguerra mundial. Quizás como muestra de un fracaso social y político, que no pudo evitar la barbarie de la guerra o también como señal de un cambio sustancial en las ideologías posmodernas que empiezan a arraigar; el caso es que las reformas se suceden en buena parte de los países.

La educación suele ser una manifestación de los modelos sociales reinantes, tanto desde las prácticas de sus actores en sus diferentes dimensiones, como en las políticas que se implementan por parte de los gobiernos. Generalmente esto conlleva un difícil equilibrio entre ambas dimensiones que no siempre se resuelve adecuadamente. Según desarrollé en otro momento (Rivas, 2004), las prácticas escolares hay que entenderlas a partir del conjunto de tradiciones sociales, institucionales y profesionales sobre las que se conforman, que no siempre se corresponden con modelos educativos basados en la investigación o en los análisis científicos y académicos. En definitiva, se trata de construcciones socio-históricas que forman parte de los avatares por los que circula la sociedad.

images-2Las políticas educativas, por su parte, ponen sobre la balanza las tensiones ideológicas, económicas y políticas propias de los tiempos que vivimos. No suelen tampoco caracterizarse por seguir los avances en el pensamiento educativo, sino más bien por intentar dar respuesta a necesidades particulares de los grupos de presión que actúan desde los ámbitos económicos, productivos y laborales. En consecuencia, sus discursos apuntan a demandas diversas, a menudo irreconciliables, y casi siempre ambiguas e irreales, que llegan desde estos sectores. Ni que decir tiene el papel que juegan otros colectivos que ven en la educación un estanque en el que echar sus redes. Es el caso de la iglesia (la católica en particular, dado su estructura jerárquica, pero también de las otras), de algunos sectores del mundo de la cultura, etc.

El hecho de que en los últimos 50 años la reforma educativa haya sido parte sustancial del discurso educativo es consecuencia en parte de estas tensiones. Podemos hablar de una pérdida de modelos estables que caracterizaban el ideal del racionalismo propio de la modernidad, en la medida en que la complejidad de los escenarios socio-políticos han ido desplazando la narrativa de la razón positiva, por la narrativa del cambio y la inseguridad. En líneas generales no se puede hablar de modelos estables sobre los que se consoliden prácticas sólidas (sin que esto signifique un juicio de valor sobre su pertinencia), sino más bien de una continuada inestabilidad que se va resolviendo desde miradas de corto alcance. El vuelo del águila, que visualiza el horizonte lejano, desde la particularidad de su necesidad de alimentarse, ha sido sustituido por el vuelo del gorrión, que no necesita ver más allá del suelo sobre el que se desenvuelve.

Hay un triunfo patente en este cambio de modelo: el paradigma técnico, cortoplacista y focalizado en lo inmediato, se impone sobre los grandes fines y los planteamientos complejos. El lenguaje de las reformas educativas es esencialmente normativo, prescriptivo y homogéneo. Por lo mismo es eminentemente autoritario: no suele venir acompañado de un proceso discursivo, de diálogo, de debate público o de consensos sociales y culturales. En todo caso se generan prácticas de difusión o de proselitismo. Se trata de conseguir convencer de las bondades de la nueva propuesta bajo el paraguas de la formación. Popkewitz (1990), en un trabajo ya clásico sobre las reformas educativas, hablaba de estas como “rituales de afiliación”. Esto es, su finalidad esencialmente no es cambiar los sistemas educativos sino lograr la complicidad, y por tanto la fidelidad, de los colectivos profesionales y sociales en torno a sus prácticas políticas; en síntesis, en palabras del propio Popkewitz “crear identidad social” (pág. 23).

En la forma en que se están configurando las políticas actuales, esta búsqueda de filiación creo que debemos entenderla en términos partidistas. Las diferentes reformas educativas se suceden, en parte en la misma medida en que se suceden los gobiernos de diferente tipo[1], pero también en la medida en que se suceden las propuestas políticas de los organismos internacionales de corte económico (FMI, OCDE, BM, …). Hay una intencionalidad de crear consenso en torno a gobiernos particulares, desde un punto de vista local. Si miramos desde una perspectiva más global, la mirada es más compleja, ya que estos diferentes gobiernos también están respondiendo a presiones internacionales de los organismos anteriores.

¿Qué intereses mueven a estos organismos? ¿Cuáles son sus finalidades? ¿Ante quién responden? ¿Cómo toman decisiones? ¿Qué papel juegan las teorías educativas en este juego de las reformas? Independientemente de las respuestas que podamos dar el discurso de las reformas deja claro que el interés no es pedagógico, sino esencialmente económico. Se trata de dar respuesta a las demandas de un sistema productivo, cada vez más exigente con el tipo de ciudadano que necesita, y también con la selección que el sistema educativo debe generar para satisfacer su mercado laboral.images-3

En los últimos años, con la extensión del  modelo neoliberal y el triunfo de los modelos financieros, esta perspectiva se ha agudizado más. Una vez roto el pacto de la modernidad entre liberalismo, racionalismo y Estado, la balanza se inclina decididamente hacia el primero. El currículum como proceso de transmisión de la cultura y del conocimiento se ha transformado en un mecanismo de selección profesional y de formación de “competencias” adecuadas para funcionar en el sistema productivo. Por otro lado, las políticas educativas, y por tanto las reformas, vienen determinadas por iniciativas como PISA, liberalización de las empresas educativas, libertad de mercado educativo, etc.

Esto representa un cambio sustancial en los procesos de reforma que se están afrontando. No se trata solo de modificar y adaptar los contenidos curriculares o de organizar los niveles educativos para adecuarlos al conocimiento a transmitir, sino que hay que transformar los mecanismos escolares en pro de un modelo compatible con las nuevas relaciones sociales, laborales y políticas. Así, el nuevo lenguaje de la reforma se basa en conceptos tales como calidad, eficiencia, rendimiento de cuentas, reducción de costes, homogeneización, estandarización, etc. Términos todos ellos provenientes del mundo económico y financiero. La lógica académica se ha roto a favor de una lógica productiva.

La paradoja es que con todo ello se pretende que funcione en el mismo modelo de sistema educativo, graduado, encapsulado, segregado y universal que rige en este momento. Las propuestas de reforma no afectan sustancialmente a la organización interna de las prácticas docentes, sino esencialmente a sus consecuencias externas. Por tanto, esta paradoja se resuelve por la legitimación del alumnado exitoso en este sistema selectivo, y del fracaso anunciado de una buena parte de la población. Mecanismo que se extiende a los centros educativos, al profesorado, etc. Con algunas diferencias parece ser que este es el modo como están operando las reformas en la mayoría de los países.

Referencias:

– POPKEWITZ, Th. S. (ed.)(1990), Formación del profesorado. Tradición, teoría, práctica. Valencia: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valencia.

– RIVAS FLORES, J.I. (2004), “Política Educativa y Prácticas Pedagógicas”. Barbecho, Revista de reflexión Socioeducativa, 4: 36-44


[1] El caso español, que obviamente es el que más conozco, es paradigmático en este sentido, si bien creo que es una constante de las políticas contemporáneas a nivel internacional

Anuncios

Navegación en la entrada única

4 pensamientos en “Reforma que algo queda

  1. Desde que nos llevan a la escuela, y desde mucho antes, lejos de ayudarnos a encontrar nuestro camino, nos están imponiendo otro. Según vayamos superando, con más o menos fortuna, las continuas pruebas a las que nos someten, nos van clasificando, van decidiendo nuestro lugar dentro del mundo. Un lugar catalogado, ubicado en una jerarquía y en una escala económica, intelectual, social o de cualquier otro tipo. Es más, antes de llegar a la escuela ya estamos clasificados, muy condicionados a que nuestra trayectoria académica sea de una determinada manera. A nadie le sorprende que el hijo de un médico también sea médico, como su padre, ni le extraña que el mayor índice de fracaso escolar ocurra en los llamados colectivos socialmente desfavorecidos. Porque en las escuelas, y fuera de ellas, hay un currículo declarado, lo que oficialmente se enseña, y un currículo oculto, aquello que consciente o inconscientemente se transmite. El primero se olvida, mientras que el segundo nos marca para toda la vida.

    http://www.otraspoliticas.com/educacion/fracaso-escolar

    Me gusta

    • Gracias Enrique por tu comentario. Si bien coincido contigo en que hay un camino ya marcado y establecido que generalmente “obliga” a seguirlo, el determinismo que esto supone se pude romper desde una acción social y educativa distinta. Y esta es nuestra responsabilidad.

      Me gusta

  2. Estimado Nacho, coincido en cuanto a que las políticas neoliberales son de carácter internacional en los países de occidente, propuestas como recomendaciones por los organismos internacionales [FMI, BM, OCDE, etc.] que en la ambición de los políticos de los países afiliados, para escalar posiciones en el mundillo neoliberal, las toman como prescripciones. Sí si algo tienen las políticas educativas neoliberales en los países occidentales, desde mi perspectiva, es que son prescripciones desplazadas de los procesos de producción a los de reproducción (W. Lundrgren 1998).
    Interesante prólogo del libro¿sería posible contar con un ejemplar? Un fuerte abrazo.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Femme del univers

Rincón de creación de una mujer inquieta que adora el Universo...

Conversaciones necesarias

Entre educación, cultura y política

Yo Soy Tu Profe

Aprender ciencias es mucho más fácil de lo que te imaginas

Melilla ConBici

Queremos que seas parte de la solución.

Procesos complejos

Emilio Roger Ciurana

Hipermediaciones

Conversaciones sobre la comunicación digital interactiva

Cristian Castro Rodríguez

Siembra lo que deseas recoger

Els veÏns del C2

Blog per publicar els textos de les tasques finals

Emsconocimiento's Blog

Just another WordPress.com site

ReCREA Project

Resiliencia, Creatividad y Educación

Pedagogías Insumisas

Patricia Medina Melgarejo coord.

Syncnestesia

Proyecto experimental audiovisual transmedia que juega en el campo del Jazz

All that is Solid for Glenn Rikowski

All that is Solid ... is a radical blog that seeks to promote a future beyond capital's social universe. "All that is solid melts into air" (Karl Marx and Friedrich Engels, 'The Communist Manifesto', 1848).

cienciatecnoeducativa

Análisis, enseñanza y aprendizaje de temas diversos.

kharma Estrany. [Art & Culture]

Espacio de arte y pensamiento

Ley Educación compartida

Un Ley de Educación para tod@s

A %d blogueros les gusta esto: