Blog de Nacho Rivas

Por si le sirve a alguien

Un pacto educativo a lo Marina

El pasado 18 de julio (día singular en este país de infausto recuerdo), José Antonio Marina ha hecho público su propuesta de pacto educativo con el peculiar título de “papeles para un pacto educativo“. Documento que firma junto con Carmen Pellicer y con Jesús Manso. La primera es una conocida teóloga y pedagoga, fundadora de Trilema, y colaboradora asidua de la FERE y la CERE. O sea, las organizaciones de la patronal de la enseñanza privada religiosa. Trilema se trata de una fundación privada con varios centros concertados en su haber y defensora a ultranza de la libertad de elección de centros. Al mismo tiempo esta asociación promueve iniciativas pedagógicas de corte empresarial y mercantil. Jesús Manso es un joven profesor universitario de la autónoma de Madrid, vinculado a actividades de la Universidad Nebrija, una de las instituciones privadas, junto con la Universidad de padres de Marina y la propia fundación Trilema, que aparecen como entidades colaboradoras del presente documento.fotopapeles_thumb_820

Si me extiendo un poco en la consideración de los autores e instituciones que los respaldan tiene que ver con la credibilidad que pueda tener una propuesta emanada de instituciones que en sí mismas están representando intereses particulares y privados; también comerciales, habría que completar. Da la sensación que Marina hace un tiempo cruzó la peligrosa línea que distingue la educación como derecho universal, público y colectivo, de una actividad social orientada desde intereses particulares; eso sí, bajo el paraguas del estado. Aún dando por supuesta su buena voluntad, no parece que una propuesta que emana desde un marco como este pueda estar ofreciendo respuestas fiables para un sistema educativo público, libre y equitativo. Los intereses privados, y más si están ligados con los comerciales, no pueden dar respuesta a las necesidades de los colectivos más amplios de la sociedad; justamente aquellos para los que el sistema educativo debe dedicar más tiempo y atención.

Quizás por esto mismo estos “papeles” tienes dos ausencias claras y manifiestas: el alumnado y las condiciones socio-económicas. Como desarrollaré en este comentario, los únicos intereses “públicos” que se ponen en juego son los de las familias y los del estado. Lo cual sitúa a los sujetos principales del sistema escolar, el alumnado, en objetos dependientes, minusvalorados y exentos de derechos. En este punto contradice de forma radical los principios educativos que rigen en las propuestas más relevantes en el mundo educativo a lo largo de su historia; desde la ILE, pasando por el movimiento de Escuela Nueva, la escuela moderna de Ferrer y Guardia, los movimientos de renovación pedagógica, el movimiento de cooperación educativa, Rosa Sensat y las añoradas Escolas d’estiu, por citar algunas de las más significativas: No puede haber un cambio educativo de relevancia que no coloque al alumnado en el centro de la propuesta, y atienda a su condición de persona, ciudadano y sujeto con derechos y deberes. En educación hace tiempo que sabemos que sólo se aprende lo que se vive, de tal forma que si tratamos a los niños y niñas como sujetos sin derechos, es le mejor modo de convertirlos en sujetos sin derechos. O sea, subordinados.frueher-fruehling-8f297ee1-b354-4c80-865e-2c91f3d691c4

Por otro lado, la propuesta de este singular trío olvida la condición socio-económica aparejada al desarrollo de los sistemas educativos. Lo cual es lo mismo que decir, a mi modo de ver, que obvia el derecho a la educación entendido como dar la posibilidad de que todos y todas tengan la mejor educación posible que les de la opción de acceder, en igualdad, a los recursos culturales y sociales. Una propuesta educativa que olvide esto aboca, irremediablemente, a la exclusión, a un porcentaje importante de la población. Cuando los criterios para la propuesta vienen de la mano del sistema mercantil, productivo y financiero, ya de por sí segregador, el cóctel está servido. La excelencia, entendida desde una propuesta productiva, es la mejor herramienta para la exclusión social. Incluir la iniciativa privada como parte del sistema público es un buen modo de hacerlo. Sistema educativo y justicia social deben ser elementos inseparables de cara a una construcción democrática y emancipadora de la sociedad. Todo lo demás cae en el campo de las tecnocracias educativas que no entienden de sujetos ni de contextos, sino de procedimientos.

Podemos compartir con este documento los acuerdos y desacuerdos sobre los que se articula. Al menos en una parte de los mismos, ya que las ausencias comentadas los sesgan de forma importante. En cualquier caso porque algunos de sus componentes no dejan de ser sino tópicos compartidos. Casi podríamos hablar de perogrulladas, pero no quiero ofender: fijar una inversión mínima (del 5%, por qué no del 7%, me pregunto yo), reducir el abandono escolar (por qué al 10 % y no en su totalidad), fomentar la flexibilidad curricular y organizativa, repensar el sentido del curriculum, el profesor (profesorado habría que decir) como elemento clave… No parece que sea un análisis en profundidad del sistema ni que corresponda a una evaluación sería y contrastada.

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Las propuestas que emanan de estos acuerdos, en líneas generales, no modifica necesariamente esta impresión. En primer lugar, se elaboran desde la lógica de entender lo público como una articulación entre lo estatal y la iniciativa social privada. Solo desde la “lógica Trilema” esto es algo admisible, y claramente supone una forma de arrimar el ascua a su sardina sin ningún criterio político, económico o educativo que lo justifique. Desdibujar los límites entre lo público y lo privado, sea este último en la modalidad que se quiera, es intentar anular el carácter colectivo y comunitario de la educación. ¿Cabe pensar que una iniciativa social de carácter religioso, va a garantizar una educación en valores plural, diversa y equitativa? Yo creo que ni con la mejor de las intenciones esto es posible.

En segundo lugar, si las propuestas emanan de tópicos sin definir, estas se mueven al arbitrio de quién las maneja. Lo más peligroso es que desde esta posición es fácil confundirlas con verdades establecidas, ya que están exentas del más mínimo debate. Por ejemplo, el 4º objetivo de la tercera propuesta plantea la evaluación del mérito como el camino hacia la equidad, cuando esta solo es posible pensarla desde las diferencias socio-económicas y las diferentes condiciones de acceso a la educación en sus diferentes niveles. Así planteado, como mérito, se legitiman las diferencias de clase en su paso por el sistema educativo, como ya se ha demostrado ampliamente desde diferentes investigaciones sociológicas y educativas. El mérito puede empezar a pensarse a partir del logro de la equidad, pero no se puede plantear como condición. Sin ánimo de hacer un repaso exhaustivo de todas las propuestas, valgan estos botones como muestra. Su idea sobre la religión o la libertad de enseñanza, por ejemplo, son buenas muestras del sesgo ideológico mercantil de la que adolece todo el documento.

Resulta llamativo, por ir dando las últimas pinceladas, el planteamiento relativo a la gestión de los centros educativos, demandando una autonomía, especialmente presupuestaria (la otra no se ve muy claramente donde queda). Esta viene supeditada a la evaluación de los resultados, que modificaría un porcentaje establecido de la financiación del centro. Desde mi punto de vista resulta paradójico que la gestión quede supeditada a un sistema de premios y castigos en un sistema que ya, de por sí, es desigual. No insisto en lo ya comentado acerca de las desigualdades socio-económicas en el sistema educativo. Si los resultados son malos, el presupuesto baja, haciendo más difícil la consecución de los objetivos de rendimiento para el siguiente curso: menos presupuesto, menos posibilidades. Este es un principio fácil de entender. De este modo, los centros van diferenciandose y la brecha entre los “excelentes” y los “mediocres” se va acrecentando, generando sistemas paralelos. ¿No sería preferible poner más esfuerzo y recursos allí donde el sistema no está funcionando, o donde más necesidad se manifiesta? Se trata de dar opciones para la mejora, no de castigar por el fracaso. En términos estrictamente educativos esto es algo que es claramente rechazado desde la psicología y la pedagogía.

En este mismo ámbito de la gestión, la democracia escolar queda excluida, con lo que la idea de comunidad que defiende en otros puntos del documento, queda claramente en entredicho. Sin democracia no hay educación. Eso es algo que el Sr. Marina debería saber. Por un lado demanda la profesionalización del director, eliminando su dimensión de liderazgo educativo. Un profesional es un técnico, un especialista, pero esto no le da la condición de líder; le da la condición de gestor. Podemos acordar que es necesario una figura de este tipo en los centros educativos, pero no podemos asimilarla a la función pedagógica. El cuerpo de directores, que en el franquismo actuó como auténtico cuerpo de comisarios políticos, no parece la mejor herramienta para el desarrollo democrático ni para la construcción colectiva de comunidad educativa. Máxime cuando le adjudica a este director/a profesional, la elaboración del proyecto educativo y le deja una “amplia capacidad de decisión” (sic).stadt-im-sommer-eb0050da-68da-4ea7-ab38-cc1766b7f037

Posiblemente el Sr. Marina (y la Sra. Pellicer y el Sr. Manso) y yo no tengamos el mismo concepto de democracia. Pero tampoco creo que compartamos el mismo concepto de educación. Estas no son bases para generar un pacto educativo estable, sino las condiciones para dejar la educación en manos de la moral neoliberal y neoconservadora imperante. No parece que esto pueda generar un pacto. Como mucho, una chapuza.

 

(Las imágenes que ilustran corresponden a Mannus Mann, Miembro World, KÖLN, DE – EU, Abstrakte Digital-Malerei)

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3 pensamientos en “Un pacto educativo a lo Marina

  1. Pingback: Un pacto educativo a lo Marina | Educaci&oacute...

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  3. . tal vez puedan seguirnos y visitar nuestro blog donde los mantendremos informados semanalmente de los lugares que puede visitar en nuestro bello estado de chiapas …
    http://chistravel.wordpress.com

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